9 de Octubre de 1967. MUERE EN BOLIVIA EL REVOLUCIONARIO ERNESTO "CHE" GUEVARA
Ernesto Guevara, más conocido como "El Che" Guevara, nació en Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina, el 14 de Junio de 1928.
Fue guerrillero, político, escritor y médico argentino-cubano.
Guevara fue uno de los ideólogos y comandantes que lideraron la revolución cubana (1953-1959), que desembocó en un nuevo régimen político en ese país. Guevara participó desde entonces y hasta 1965 en la organización del Estado cubano, desempeñando varios altos cargos en su administración y en su gobierno, pricipalmente en el área económica, siendo presidente del Banco Nacional y Ministro de Industria, y también en el área diplomática como responsable de varias misiones internacionales.
Convencido de la necesidad de extender la lucha armada en todo el Tercer Mundo, el Che impulsó la instalación de focos guerrilleros en varios paises de América latina.
Entre 1965 y 1967 combatió en El Congo y en Bolivia. En este último país fue capturado y ejecutado de manera clandestina por el Ejército boliviano en colaboración con la CIA (Central de Inteligencia Norteamericana), el 9 de Octubre de 1967.
La figura despierta grandes pasiones en la opinión pública tanto a favor como en contra, convertido en un símbolo de relevancia mundial.
Para sus partidarios representa la lucha contra las injusticias sociales, o la rebeldía y el espíritu incorruptible.
Sus detractores lo ven como un criminal responsable de asesinatos en masa, acusándolo además de realizar una mala gestión como ministro de Industria.
Su retrato fotográfico, obra de Alberto Korda, es una de las imágenes más reproducidas del mundo, en su original y sus variantes, convertido en icono del movimiento contracultural.
¡Lo sé! ¡Lo sé!
Si me voy de aquí me traga el río.
Es mi destino: "hoy voy a morir".
Pero no, la fuerza de voluntad todo lo puede.
Están los obstáculos, lo admito.
No quiero salir.
Si tengo que morir, será en esta cueva.
Las balas, qué me pueden hacer las balas
si mi destino es morir ahogado, pero voy
a superar mi destino. El destino se puede
alcanzar con la fuerza de voluntad.
Morir sí, pero acribillado por
las balas, destrozado por las bayonetas,
si, no, no, ahogado no...
un recuerdo más perdurable que mi nombre
es luchar, morir luchando...