6 de Junio de 1944. 2ª GUERRA MUNDIAL. DÍA "D". LAS FUERZAS ALIADAS DESEMBARCAN EN NORMANDÍA



La Batalla de Normandía, denominada en clave Operación Overlord, fue la invasión de Europa llevada a cabo en el noroeste de Francia, entonces ocupada por la Alemania nazi.
El desembarco fue ejecutado por las fuerzas aliadas durante la II Guerra Mundial. El esfuerzo aliado se concentró en desembarcar en Europa un ejército que, después de liberar Francia, llegara hasta el mismísimo corazón del Tercer Reich. Los preparativos de la Operación Overlord se iniciaron en Gran Bretaña.
En 1943 el principal escenario de operaciones aliado estaba en Italia, así que la proyectada invasión debió posponerse un año ante las protestas de Stalin, que abogaba por la apertura de un "segundo frente" en Europa que comprometiese a más tropas alemanas en el Oeste y aliviase la situación de la Unión Soviética.
En 1944 la Wehrmacht o fuerzas armadas alemanas, tenía diseminadas a sus fuerzas en una gran guerra de varios frentes. En el frente del Este la situación era desesperada ante el irresistible empuje del Ejército Rojo que ya estaba llegando a Polonia.
La Operación Overlord involucraba al grueso de los ejércitos estadounidense y británico, apoyados por tropas auxiliares francesas, polacas y de otras nacionalidades para asaltar las playas de Normandía por medio de desembarcos anfibios.
Originalmente la misión iba a comenzar el 5 de junio pero debido a inclemencias meteorológicas se debió trasladar al siguiente día. El 6 de junio por la noche, diez divisiones estadounidenses, británicas y canadienses se pusieron en pie entre Orne y el Vire. Se instalaron sólidas cabezas de puente donde a lo largo de los siguientes días desembarcarían 250.000 hombres y 50.000 vehículos, y se desarrolló desde el 6 de junio (Día D), hasta el 25 de agosto (Liberación de París).
Después de 65 años el Desembarco de Normandía continúa siendo la mayor operación de invasión por mar en la historia, ya que casi tres millones de soldados cruzaron el Canal de la Mancha desde Gran Bretaña a la región de Normandía en la Francia ocupada.

Estrategia ofensiva de desembarco
Desde el punto de vista militar del ejército que tiene que efectuar el desembarco, el paisaje de Normandía tiene ventajas: las defensas enemigas instaladas en las pendientes de las costas son fáciles de atacar por la artillería de los navíos de guerra. Con aviones de exploración el bombardeo puede extenderse sobre las baterías alejadas de la costa y son un blanco inmejorable.
Para el desembarco se dividió Normandía en cinco playas o zonas de influencia, que de oeste a este se bautizaron con los nombres en clave de Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword.



El punto de vista del ejército defensor es que con modestos reductos construídos en las laderas y dotados con ametralladoras y artillería de medio alcance se puede batir perfectamente a las tropas que avanzan por la playa si han desembarcado con marea baja, y a las embarcaciones de desembarco que se acercan con marea alta. Artillería pesada instalada hasta 10 km. alejada de la costa pero unida telefónicamente con puestos de observación instalados en lo alto de los cerros sobre la playa, puede batir a la perfección toda la misma. Esto hizo ver a los mandos de ambos bandos que la fase de desembarco forzosamente había de ser muy sangrienta.
La estrategia aliada consistió en desorientar al mando alemán sobre la fuerza real aliada que intervendría en la operación y el lugar de desembarco. El objetivo se cumplió plenamente, ya que los alemanes contaban con la existencia en Gran Bretaña de un segundo ejército preparado para el desembarco en Calais, ejército totalmente imaginario, si se exceptúa a su jefe, el general norteamericano George S. Patton.
Se lanzaron tropas paracaidistas pertenecientes a la 101ª y 82ª divisiones estadounidenses para asegurar algunos sectores de la península de Cotentin. Las tropas británicas se lanzaron sobre el valle de Odon.
El ejército estadounidense desembarcó en las playas de Utah y Omaha, donde se libraron los más duros combates, siendo rebautizada como Bloody Omaha (Sangrienta Omaha). Los británicos se ocuparon de las playas Gold, Juno y Sword, ésta última con ayuda del ejército canadiense.
Se desorientó al mando alemán sobre el lugar de desembarco mediante el lanzamiento por aviones aliados de papel de aluminio al este de donde realmente se iba a producir, confundiendo así a los radares. Hitler estaba plenamente convencido de que el desembarco en Normandía era una maniobra de distracción y que el real se produciría en Calais, todo ello gracias a las maniobras de contraespionaje de los aliados: crearon un ejército fantasma bajo el mando del general Patton que consistía en tiendas de campaña vacías, camiones y tanques hinchables de goma y comunicaciones de radio ficticias. El espía español Juan Pujol, doble agente nazi y aliado, suministró a los alemanes información falsa.
La misión fue dirigida por el Comandante Supremo Aliado Dwight David Eisenhower (EEUU), y el mando de las fuerzas terrestres lo ostentó Bernard Law Montgomery (Gran Bretaña).
Al mando de las tropas alemanas se encontraba el mariscal Erwin Rommel (el "zorro del desierto"), si bien después de su suicidio fue sustituído por el general Günter von Kluge, sustituído a su vez por Walter Model.
La supremacía aérea anglo-norteamericana fue clave para entender el éxito de la operación. Los aviones aliados destrozaron la mayor parte de los puentes sobre el Sena y el Loira, impidiendo que los alemanes pudieran enviar refuerzos a Normandía. A ello se unió la dificultad de los alemanes en cubrir una costa de 4.800 km. de longitud entre la frontera española y Holanda y las contínuas desavenencias y contradicciones en el mando militar alemán sobre dónde tendría lugar el desembarco y cómo se le debía hacer frente.
El éxito del desembarco permitió el rápido avance de las tropas aliadas hacia el corazón de Francia. El desembarco fue uno de los elementos clave de la derrota del Tercer Reich.